Hoy estoy triste. Debería estar contenta porque vuelvo a casa, a mi familia, a mi gente, después de un año de lejanía. Pero no sé por qué estoy triste. Supongo que allá donde vamos siempre queda un pedacito de uno mismo: en la casa, en el hogar que creas con tu familia; en el colegio de tus hijos, en cada compañero de clase; en la comunidad, en cada vecino al que echas una mano o que te la echa a ti cuando te hace falta; también dejamos un pedacito en cada amigo que se queda, y en cada dependienta que te ha estado sonriendo cada dia, y en la portera.....
Supongo que van quedando pedacitos de uno mismo repartidos en cada abrazo que se dá, en cada lágrima que se vierte en el adiós, y claro, cuando toca marcharse duelen esos trocitos de vida, de un año entero que se queda atrás.
Hacer maletas siempre me ha dado alegría, pero hoy estoy triste, y ya sé por qué.
martes, 11 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
De tópicos y eso
Aunque soy andaluza llevo casi un año viviendo en las Islas Canarias por impositivos del destino. Destinos laborales, claro. El caso es que cuando me enteré que venía a las Canarias pensé: "guay, con meter un bañador y unas chanclas (cholas) en la maleta, tengo suficiente. Además -me regocijé- me pienso llevar todo el dia tirada en la playa, incluso en pleno diciembre, qué porras, que para eso estamos en El Caribe. Y qué poco me voy a gastar este año en ropa! -seguí- con un par de camisetas y unos shorts voy servida".
Y es que no hay nada peor que el quedarte en tu casa sin mover el culo, para qué nos vamos a engañar. El no viajar, el no querer conocer otras partes de tu propio país y de otros, a lo único que te conduce es a ser un analfabeto funcional en cultura.
Y mira que como andaluza debería estar escarmentada, que siempre hemos tenido fama de juerguistas, faranduleros, feriantes, buenos bebedores y buenos vividores. Y en Andalucía se trabaja las mismas horas y al mismo ritmo que en cualquier otra parte de España. Y tenemos los mismos dias festivos (alguien me dijo que incluso alguno menos) que en Barcelona, por ejemplo. Pero claro, unos cardan la lana y otros crían la fama.
El caso es, decía, que como andaluza debería estar escarmentada y escocida de tópicos y debí huir de ellos como de la peste, pero una no cae en esas cosas justo cuando debe hacerlo.
Y claro, pasa lo que tiene que pasar, que se tira una el año de "vacaciones" con la boca abierta.
Porque Canarias no es solo playa, es mucho más que playa. Es mucho más que turismo, sol, vacaciones y carnaval. Canarias tiene mucha montaña, es rocosa y abrupta, es dura, salvaje y lunar si vas a Lanzarote. Es cosmopolita, urbana, culta y elegante si paseas por Las Palmas de Gran Canaria. Es turística y divertida si vas a Playa del Inglés y es pura maravilla arquitectónica si visitas el norte de Tenerife. Y esto son solo unos pocos ejemplos.
Y además no hace tanto calor, qué porras, que en Canarias hace frío, si si, como lo cuento, hace frío. Hombre, no hace tanto como en un Madrid, claro, pero aqui se utliza la ropa de invierno como en cualquier otro lado.
Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad hecha y pensada para los niños, hay parques casi al doblar cada esquina, y eso se agradece, y mucho. Pero no cualquier parquecito con cuatro cacharros. Son parques kilométricos, pensados para hacer deporte, sólo o en familia, para patinar con tus hijos o para montar en bicicleta. Y el centro de la ciudad está limpio, cuidado, bien señalizado, sus edificios más relevantes perfectamente identificados y rehabilitados.
En definitiva este año "ocioso" ha sido un año maravilloso en el que he descubierto un pueblo amable, trabajador y hospitalario. Un año lleno de cultura en el que he aprendido que a un pueblo no se le puede identificar con una máscara y un bikini.
Ahora me marcho, digo adios a las Canarias por ahora, pero espero volver pronto.
Ojalá todos sigamos moviendo el culo de nuestro sillón y salgamos al mundo a destrozar tópicos.
Y es que no hay nada peor que el quedarte en tu casa sin mover el culo, para qué nos vamos a engañar. El no viajar, el no querer conocer otras partes de tu propio país y de otros, a lo único que te conduce es a ser un analfabeto funcional en cultura.
Y mira que como andaluza debería estar escarmentada, que siempre hemos tenido fama de juerguistas, faranduleros, feriantes, buenos bebedores y buenos vividores. Y en Andalucía se trabaja las mismas horas y al mismo ritmo que en cualquier otra parte de España. Y tenemos los mismos dias festivos (alguien me dijo que incluso alguno menos) que en Barcelona, por ejemplo. Pero claro, unos cardan la lana y otros crían la fama.
El caso es, decía, que como andaluza debería estar escarmentada y escocida de tópicos y debí huir de ellos como de la peste, pero una no cae en esas cosas justo cuando debe hacerlo.
Y claro, pasa lo que tiene que pasar, que se tira una el año de "vacaciones" con la boca abierta.
Porque Canarias no es solo playa, es mucho más que playa. Es mucho más que turismo, sol, vacaciones y carnaval. Canarias tiene mucha montaña, es rocosa y abrupta, es dura, salvaje y lunar si vas a Lanzarote. Es cosmopolita, urbana, culta y elegante si paseas por Las Palmas de Gran Canaria. Es turística y divertida si vas a Playa del Inglés y es pura maravilla arquitectónica si visitas el norte de Tenerife. Y esto son solo unos pocos ejemplos.
Y además no hace tanto calor, qué porras, que en Canarias hace frío, si si, como lo cuento, hace frío. Hombre, no hace tanto como en un Madrid, claro, pero aqui se utliza la ropa de invierno como en cualquier otro lado.
Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad hecha y pensada para los niños, hay parques casi al doblar cada esquina, y eso se agradece, y mucho. Pero no cualquier parquecito con cuatro cacharros. Son parques kilométricos, pensados para hacer deporte, sólo o en familia, para patinar con tus hijos o para montar en bicicleta. Y el centro de la ciudad está limpio, cuidado, bien señalizado, sus edificios más relevantes perfectamente identificados y rehabilitados.
En definitiva este año "ocioso" ha sido un año maravilloso en el que he descubierto un pueblo amable, trabajador y hospitalario. Un año lleno de cultura en el que he aprendido que a un pueblo no se le puede identificar con una máscara y un bikini.
Ahora me marcho, digo adios a las Canarias por ahora, pero espero volver pronto.
Ojalá todos sigamos moviendo el culo de nuestro sillón y salgamos al mundo a destrozar tópicos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)