miércoles, 27 de febrero de 2008

Un tesoro en mis bolsillos

Cada noche, al acabar el día y colgar el jersey que me pongo para estar por casa, debo revisar y vaciar sus enormes bolsillos, porque de otra forma no podría cerrar la puerta del armario.

Hurgando en ellos siempre encuentro esos pequeños trofeos que son retazos del día que acaba: la tirita que te quitaste cuando ya no te dolía la pupa. El calcetín sucio que tirasteis y encontré por el pasillo; el envoltorio del chupa chups, ah, y el chupa chups... bien chupeteado (toma mami, para tí); la pequeña pelota de goma; tres cleenex llenos de mocos secos, sangre de la pupa y babas; ah, y la patata frita que me guardasteis "para luego"; y un escarabajo seco; y una goma del pelo, y un par de horquillas, y dos piezas de puzle... y el lápiz de color verde.

Aún no sabéis cuán importantes son para mi esos pequeños tesoros, esos retales de vuestra vida que almaceno cada dia en mis bolsillos. Y cuánto bien me hace recopilarlos y hacer recuento del día que acaba.

También ignoráis cuánto bien me hace, reir recordando en qué momento los descubristeis, usasteis, tirasteis o guardasteis... y cómo me dais paz, me permitís cerrar los ojos sabiendo que el dia que acaba ha sido muy bueno.

Por todo esto y por todo lo que aportais a mi vida, por ser vosotras mi gran tesoro, gracias
hijas mías.

9 comentarios:

Tesa dijo...

Realmente el TESORO son las niñas y eso que llevas en los bolsillos, las miguitas que te conducen hacia él.
Un saludo

Hache dijo...

Uff.. precioso, no sabes cuánto te entiendo. Todos los padres en el fondo somos recolectores de momentos que ellos van dejando sueltos por la vida.

Qué sería de la vida sin esos "bolsillos".

Muy bonito!

Eva dijo...

Qué bonito, Ada.

El otro día, estaba en la cafetería con unos compañeros y me tocaba pagar a mí. No encontraba el billetero (mi bolso es enorme) y empecé a sacar cosas y dejarlas encima de la mesa. Aparecieron cromos de Pokemon, un caramelo chupado envuelto en su papel roto, un muñeco de goma muy feo, una peonza en minuatura y una caja de plastidecor.
Me miraron con asombro. Uno de ellos me dice: pero donde vas con todas esas guarradas! Guarradas? para nada, es la parte de mi hijo que llevo puesta todos los días.

Ada dijo...

Tesa: qué bonito lo que has dicho, y cuánta razón tienes, no lo había visto así.

Ada dijo...

Hache: me gusta, y es verdad ¿qué sería de nosotros sin esos bolsillos grandes, gigantes, donde guardar cada momento importante de la vida? ojalá sepamos guardarlos todos.

Ada dijo...

Eva: eso suele pasar, no sé por qué la gente cree que llevar esas cosas en el bolso, en los bolsillos o en la guantera del coche es sinónimo de suciedad o desorden. Pobres, ¿qué sabrán ellos?

Anónimo dijo...

Que bonito Ada y que razón tienes... yo llevo el bolso , el coche , la chaquetilla de estar por casa....llenos de "momentos" de mis hijos , y que no me falten nunca !!
Bs

Anónimo dijo...

Cuánta paz.

Ada dijo...

Gracias Jota. Es la que siento cuando las beso cada noche al acostarme, sin que ellas lo sepan.