Parece que ha amanecido.
Hum, ¿no llora? son las 7.45 am, ¿por fin se durmió? qué bien, y además no llueve... hoy podremos soltar al cachorrito por el jardín... ¡¡A QUE SE COMA LAS PETUNIAS A SUS ANCHAS...!!
La noche ha sido toledana, hemos tocado todos los palos, Fandangos, Jaranas, Saetas, Martinete...hasta Tangos y Bulerías. De todo menos Alegrías.
Amanece. Por fin.
A salir de la cama tropiezo con algo que parece una zapatilla, mullido y de color indefinido. No, no es una zapatilla, es una ojera.
Tras el desayuno mudo para no despertar a la fiera me digo mentalmenrte que si tengo suerte me puedo duchar tranquila.... MAAC, error: el cachorrito se despierta gritando: mamiiiiiiiiiii???? (traducción: ¿QUE HACES QUE NO ESTAS AQUI AL PIE DE MI CUNAAAAAA??????)
Y empieza el día: ven cariño, que mamá se tiene que duchar y tú mientras cuentas los cinturones que tiene mami en esta cesta, ¿vale? - NOOOOOOOO!!
Si cariño, mi vida, mira verás, uno, dos.... "NOOOOOOOOOO!! ANO!" (baño).
Vaaaale, ven con mamá al baño... pero no te asomes a la ducha, eh? que te mojas y.... ¡¡QUE TE HE DICHO QUE NO TE ASOMES!!! (madre mía, cómo se está poniendo... Diosssssss).
Mientras salgo de la ducha y empiezo a secarme, la niña-sopa se ha dedicado a tirar al wáter el contenido de la cajita donde guardo las gomas y las horquillas. ¡¡NOOOOOOOOO!!, le grito mientras se lo quito de las manos. Todavía no he terminado de recoger las gomas mojadas del fondo (menos mal que está limpio) cuando tengo que arrebatarle la tercera compresa despegada de su bolsita, "mami, mami, esho?" dice mientras señala con su dedo angelical el destrozo Evax. Compresas, mi vida, compresas, pero no se tocan, eh?????, le digo mientras intento restablecerlas a su estado original.
Cariño ¡¡NO!! EL GRIFO NO SE ABRE, ENTENDIDO?? ni se tira el rollo de papel higiénico al bidet, ni se comen las esponjas, VALE???? Diossss.
No me hace falta secarme el pelo: ya está seco aunque bastante zarrapastroso. Mejor no habérmelo lavado, porque aunque sucio, antes no estaba tan encrespado. Han sido los nervios.
Te quedas un ratito en tu cuarto, vale? así, te pongo la barrera en la puerta, eso es, y mamá termina de vestirse. Ahora vuelvo cariño.
¿Cuánto tiempo lleva callada? solo oigo sus pasitos clap clap clap, aqui y allá, hum... ¿cariño? Parece que está bien, si es que en el fondo es un angelito, ¿ves? se queda solita tan tranquila, sin decir ni mú, mientras mamá se viste y ..... EEEEEEHHHHH??????????? ¿PERO DONDE ESTA LA ROPA DE LOS CAJONES? Los cuatro cajones están vacios, la ropa esparcida por la habitación, encima de la cuna, dentro del armario... no tengo palabras.
Vamos a cambiarnos de ropa, vale? que estás empapada y... "NOOOOOOOOO!" sí cariño, verás, nos ponemos el peto rosa y.... "NOOOOOOOOOO!"
Sólo son las 9.30 y ya necesito un whisky. El resto del día transcurre con el suave estrés de la oficina: no hay estrés comparable a pasar una hora con mi pequeña.
4 comentarios:
Yo recuerdo casi amordazar a mi moco en la hamaquita esa transportable para poder darme una ducha de apenas 5 minutos y poder secarme el pelo decentemente.
A veces hacemos cosas que nos remuerden la concienda, pero, chata, hay que hacerlas si queremos seguir vivas.
Que risa, que risa. Como me ha gustado esta entrada. Lo de la ducha es total la mia tambien viene gateando a abrirme la cortina y jugar al cu-cú. De verdad que eso lo explicas y no te creen. Vengo de la mano de Eva, que siempre tiene buenas compañías en su blog, y te animo a que sigas.
Un saludo
Eva: es que recuerdo aquella época con verdadero estrés, era horrible ¿no te pasaba? tenía la sensación de no tener vida...:)
Sonia: me encanta que vengas de la mano de Eva, conociéndola, sé que de su mano solo viene gente excepcional. Por cierto, yo tamibén empeé a leer tu blog hace unos dias, porque Eva te tiene como enlace en su blog. Y me gusta mucho lo que leo, y me encanta tu filosofía de la vida. Gracias por animarme, gracias por estar.
Yo recuerdo que llegaba sobre las 7 de la tarde el padre de la criatura y nada más entrar por la puerta le endosaba el niño con un "toma, que tambien es tuyo", me ponía las deportivas o cualquier calzado cómodo que tuviera a mano y me largaba a caminar sola. Era imprescindible para mí si quería seguir viva y en plenas facultades mentales.
Después de la baja maternal tuve que llevarlo a la guardería, apenas tenía 4 meses. El primer día me sentí fatal, muy mal, que llorera tenía cada 5 minutos. Era la peor madre del mundo mundial, una desnaturalizada. A la semana me fui calmando y al mes agradecía a Santo Guarderío que hubiera creado tan maravillosos centros.
Sigo preguntandome a veces si fui una mala madre por llevarlo tan pronto, pero no tenía otra opción, había que comer y pagar hipoteca. Hay días que me castigo y pienso que si tengo otro no lo haré, pero cuando recuerdo ciertos días me rectifico y digo que no, que no era tan mala, si me hubiera quedado mucho tiempo con el niño en casa me hubiera anulado por completo. Supongo que eso va con la personalidad de cada uno y la forma de ver la vida.
Sonia, te aseguro que no merezco las compañías que tengo, me superan con creces, y si no ya lo irás descubriendo por ti misma, de hecho estás ahora en un blog de una que es un filón.
Publicar un comentario